
Nº 01Julián Osorio
Tu proyecto se descubre mientras lo desarrollas
Tu proyecto cobra sentido de nuevas maneras cuando observas cómo contribuye a la vida de otras personas.
Para los proyectos, es muy importante conocer a la persona que requiere del valor de sus servicios.
Hoy en día hay muchas formas de saber quién necesita que le apoyes. Puedes saber el sexo, la edad, incluso dónde se ubica. Puedes tener datos que apoyen esa lectura y sacar muy buenas conclusiones.
Hay otra capa que es bueno considerar, y es la resonancia.
La resonancia es muda y necesitas a tu proyecto para darle palabras.
Si yo quisiera saber con exactitud quién requiere de mis servicios, apoyo, etc., me quedaría corto en responder esa pregunta.
Entonces, nuestro proyecto es el canal que habilita conocer esa respuesta, le da palabras a esa resonancia.
Observar de cuántas y cuáles formas puede contribuir lo que tú haces en la vida de alguien es muy importante.
Puedes hacer una lista:"Esto te ayuda para...","Sirve en...","Soluciona X cosa".
Y esa lista se puede quedar corta, dado que necesitas ir desplegando tu proyecto para que esa respuesta sea más precisa. Cada evento, programa, sesión o encuentro es una gran oportunidad para conocer cómo ayuda tu proyecto a esa persona que no eres tú, que tiene sus propias vivencias, ideas, puntos de vista y una realidad distinta a la tuya. Así también puedes descubrir cómo tu proyecto se nutre de cada encuentro.
Entregar tu recurso es una vía muy confiable de saber y de que te enteres de cómo puede acompañar el proceso de la otra persona.
Describirlo, en vez de definirlo, hace que tu proyecto y cada idea alrededor estén vivas y no solo sean una definición estática.
Lo que describes hoy puede enriquecerse con la mirada de otra persona o con una nueva perspectiva tuya mañana, dentro de un mes o después de un evento o una sesión. Cada mirada suma y mantiene vivo el ecosistema de tu proyecto.
Definir o describir
Piensa en la infancia de un niño o una niña: querer jugar, apagar incendios o viajar al espacio, mientras que, desde la visión de quien acompaña esa crianza, ya está decidido que tiene que estudiar Derecho.
Esto sería definir a esa persona.
Describirla sería el equivalente a verla crecer, conocerla, saber qué le gusta, qué le da alergia, qué le resulta fácil y dónde necesita más apoyo. Cada día se va construyendo una descripción nueva, organizada y viva, de lo que esa persona te va mostrando. Quizás termine estudiando Derecho o quizás no.
Lo que quiero mostrarte es la diferencia entre definir tu proyecto y describirlo a través de todos los escenarios en los que puedas ponerlo en marcha.
El afán por saber qué es, qué puede ser, dónde sirve y dónde no puede poner a tu proyecto en una posición de sobregiro y sobreexigencia, y esto impactará directamente en ti.
Y cuando eso pase, podremos saber e incluso trabajar en dónde debemos poner más tiempo, más atención e incluso dónde necesitamos observar un poquito más para que puedas ir en sincronía con tu proyecto, a la vez que lo vas desplegando.